MALE

El trabajo que estoy realizando sobre la visualidad de la masculinidad, plantea más preguntas y reflexiones abiertas, que certezas y respuestas.

En este proyecto, inicialmente he pretendido resolver en imágenes la pregunta ¿Qué es ser hombre actualmente?

Al desarrollar parte de este trabajo en una grabación en vídeo, he preguntado a muchos hombres ¿Qué es para ti ser hombre?

Las respuestas que he obtenido han sido muy variadas. Para algunos hombres lo que nos identifica como hombres es la fuerza, o no tener una variación hormonal periódica, o mear de pie…

Por suerte, otros hombres hablan de ser uno mismo, de construcciones sociales que nos encasillan o de que no hay diferencias más allá de las puramente biológicas…

 Cuando me he realizado la pregunta a mí mismo, la respuesta que se me ocurre es la siguiente:

Soy hombre y eso para mí significa ser cariñoso, atento, cuidador y cuidadoso, pacífico y pacifista y también todo lo ecologista que puedo ser, viviendo en Barcelona.

Male. José M. NarváezDesde que tengo uso de razón he sentido que no encajaba en las formas de representar lo “masculino” de algunos chicos u hombres.

Después de todo un camino de reflexiones, entiendo que puedes ser hombre habiéndote liberado de lo que se espera de ti (de las expectativas que el género nos “recomienda encarecidamente” a los hombres). Por suerte hay muchas formas de ser hombre y cada vez más hombres que se alejan de los mandatos del género.

La primera parte de este trabajo fotográfico, las instantáneas, refleja muy bien cómo ha ido evolucionando mi mirada y mi acercamiento a la diversidad de los hombres que transitan por las calles de Barcelona. “Uno observa lo que quiere observar hasta que le desbordan otras realidades”.

Hay un tránsito de imágenes que reflejan la masculinidad más clásica, más dura, de miradas, poses, ocupaciones del espacio y juegos de figura-fondo, que se va diluyendo para dar paso a hombres que bajan escaleras solos o que miran a modelos de masculinidad o que se visten y se mueven o se ven diferentes y pequeños en el espacio que ocupan…

El apartado de retrato está trabajado para que algunos hombres sean protagonistas de sus propias situaciones, iluminándolos  como si fuera una luz de teatro, muy focalizada. Ellos solos, protagonistas de las historias personales que les acompañan. Con soledades elegidas y/o sobrevenidas. Mi mirada pretendía captar esas particularidades que relacionan lo masculino con las emociones que no solemos comunicar los hombres, la tristeza, el dolor, la debilidad… y también el afrontamiento y la superación de retos con los que la vida nos sorprende de vez en cuando.

La grabación en vídeo ha sido un elemento importante para este tramo del trabajo. He podido preguntar directamente sobre identidad masculina y sobre emociones, vulnerabilidades y miedos. Hombres hablando delante de una cámara expresando sentimientos, manifestando debilidades. Es algo que sólo con imagen fotográfica me resultaría prácticamente imposible de realizar.

Los miedos de los hombres protagonistas de este trabajo son miedos universales, a la muerte, al fracaso, a la soledad… aunque también hay hombres adultos, adolescentes y chicos jóvenes, que dicen que no le tienen miedo a nada.

El futuro de la masculinidad depende de nosotros. Cada vez hay más hombres jóvenes y adultos que se atreven a manifestar sus emociones sin miedo a etiquetas y no utilizan la fuerza y la violencia como herramienta identitaria para resolver conflictos cotidianos.

Muchos jóvenes tienen claro el modelo masculino del que quieren aprender, un modelo que consensúa, que resuelve conflictos con creatividad, que cuida y que transmite emociones… y lo más importante, que es capaz de confrontar a sus propios iguales cuando realizan comportamientos inadecuados como abanderados de una masculinidad caducada.

Con esta idea desarrollada por Elisabeth Badinter me siento muy identificado:

No hay una identidad única, no existe un modelo masculino universal… si no una diversidad heterogénea de identidades masculinas y de formas de ser hombre en nuestras sociedades…La identidad masculina en todas sus versiones se aprende, y por tanto, también se puede cambiar…